INTRODUCCION

Este blog de “La historia del partido de Escobar, sus gentes y sus pueblos” esta realizada y supervisada por el historiador Juan Pablo Beliera, historiador y genealogista, con varios libros editados y gran cantidad de trabajos relativos a esta temática histórica regional. 

De esta manera y con estos elementos se presenta en la red informática, para divulgar los acontecimientos pasados que hicieron al quehacer de la gente y los pueblos del partido de Escobar como Belén de Escobar, Garín, Matheu, Ing. Maschwitz y Maq. Savio, que en conjunto integran el partido de Escobar. Se trata además que su contenido se constituya en un elemento de consulta permanente para todos los que estén interesados en conocer la historia de esta comunidad de la provincia de Buenos Aires.

INDICE

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Historia de Escobar

Historia de Garín

Historia de Matheu

Historia de Ing. Maschwtiz

(Cliquear en MAS)

Historia de Maq. Savio

Genealogía familia Beliera (Cap I y Cap. II)

Historias de Vida (Escuela de Mecánica de la Armada/Aspirantes Navales)

 

 

 

 

Plaza de Escobar en el año 1919

El Autor

Juan Pablo Beliera, historiador y genealogista, natural del pueblo de Garín, nacido el 10 de diciembre de 1945. Inició sus estudios primarios en la Escuela Nº 14 (hoy Nº 13) de Ingeniero Maschwitz y, los finalizó en el colegió Pío IX de la Congregación Salesiana de la entonces Capital Federal. Comenzó sus estudios secundarios en el Instituto Gral. Belgrano de Escobar y, los finalizó como Aspirante Naval de la 14º promoción de la Escuela de Mecánica de la Armada, como Cabo Primero (especialista en electrónica). En el año 1963, con su promoción, realizó el primer viaje de instrucción de la fragata ARA. “Libertad”, cumpliendo un periplo que abarcó más de ocho meses de navegación por distintos puertos del mundo. En el año 1974, luego de varias millas navegadas en buques de guerra y, con quince años de servicios activos, se retiró del arma como S/Oficial para dedicarse a la actividad privada. En este último ciclo se produjo un cambio fundamental en su vida: pasó de una profesión específicamente técnica hacia una de orientación humanista. En primer lugar fue integrarse al gremio editorial en el área de ventas e, iniciar estudios superiores de periodismo y comunicaciones en la Universidad Argentina “John F. Kennedy”, punto de partida del investigador histórico-genealógico.

Durante esta última etapa publicó varios trabajos de investigación relativos a los temas mencionados, brindando infinidad de conferencias y charlas referidas específicamente a la historia del partido de Escobar. En el año 1989, con el apoyo de la Municipalidad de Escobar (en coautoría con Aldo Abel Beliera), editó el primer libro de historia del Partido de Escobar, tres ediciones aumentadas y corregidas con más de 10.000 ejemplares. A este siguieron varios trabajos históricos más, cuya nómina completa se pueden observar en el ítem “Libros Editados”. Desde el año 2.006 publica “La Cañada de Escobar”, una revista de divulgación cultural, génesis en definitiva de este trabajo informático, publicación coordinada por su esposa Margarita Ferreyra, en calidad de directora editorial.

Juan Pablo Beliera junto a su primo Aldo Abel Beliera, en su afán por descubrir el árbol genealógico de la familia, han logrado reunir varias generaciones de ancestros criollos que llegan hasta la misma fundación de Buenos Aires en 1580. Aldo Abel se hizo un experto en genealogía, siendo hoy Miembro Vitalicio del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas. Juan Pablo, también investigador genealógico, se introdujo casi sin quererlo, en un largo camino que lo llevó a ser un experto de los acontecimientos pasados relacionados con su “pago” de nacimiento, terreno fértil donde se formó el autodidacta conocedor de la historia del partido de Escobar. Una apretada síntesis de todo ese trabajo de investigación será la temática desarrollada en esta página “web”.

LIBROS EDITADOS POR EL AUTOR

INGENIERO MASCHWITZ

Algo de la historia de mi pueblo y de su gente

Ingeniero Maschwitz es uno de los cinco pueblos que integran el partido de Escobar, que lleva en si un sello que lo distingue del resto, porque aún mantiene ese aire selecto y señorial de sus comienzos, cuando fue proyectado para ser habilitado por deteminada elite vinculada al poder político, económico y social de principios del siglo XX. Dicha identidad está intimamente ligada a su precursor, el Dr. Benito Villanueva, cuya visión empresarial lo llevó a fundar a finales del siglo XIX un próspero establecimiento de campo que llamó "Los Arenales". El pueblo trazado en sus contornos fue consecuencia directa de aquel  importante emprendimiento rural.

Se analizan las primeras mercedes de tierras desde principios del siglo XVII, pasando por su herederos y sucesores, hasta llegar al Gral. Angel Pacheco, fundador de la estancia El Talar de Pacheco a mediados del siglo XIX, donde parte de sus campos fueron adquiridos por el Dr. Villanueva, en las postrimerías de ese mismo siglo.

En sus páginas se desarrolla la biografía del Dr. Benito Villanueva y, la importancia de su estancia, en cuanto a la producción lechera. Fue uno de los primeros cabañeros que importaron de Holanda a las famosas Holstein Frisian, vacas de gran rendimiento lechero, cuya raza criolla fue conocida como Holando Argentina. Tambien la relevancia que tuvo su estableciento en la cuida (prepara-ción del animal) de caballos pura sangre, asociada al Haras Chapadmalal, dedicado exclusivamente a la cría de esos caballos de carrera. También se hace una semblanza de Ing. Carlos Maschwitz, quien luego, de su trágica muerte, diera nombre a la estación ferroviaria ubicada en el Km. 47 del ramal Buenos Aires-Campana.

Por último, se relata el nacimiento del pueblo, de sus instituciones principales y fundamentalmente de su gente. La historia está escrita en pasajes amenos pero no faltos de rigurosidad histórica, destacándose a aquellos hombres y mujeres que se distinguieron en su accionar para lograr el bienestar social de sus inicios como comunidad. 

Esta obra fue editada por Impresora Belgrano S.A. de la Ciudad Autónoma de Buenos Airea, en el mes de octubre del año 2007, con una tirada de 2.000 ejemplares, con la colaboración de la Srita. Angelita Pahor.

EL CLUB ITALIANO DE ESCOBAR

Los italianos, historias de lucha y de trabajo

Porque esto compadre se hizo a pala, sudor y pico y, ganas de alzar los cimientos de una patria eterna y, mirando el cielo, encorbando espaldas se hicieron poetas del maíz y el trigo.

Abrieron los surcos con melgas de luna, en cuarto creciente, antes de las lluvias, mientras que en vientre de sus hembras maduraba el gringo, el fruto primero.

Porque ellos vinieron a alumbrarles pueblos a esta extensa madre, donde reina la paz, el trabajo, el amor, la siembra, la justa y honesta virtud de los hombres, la fiesta infinita de hermanar la vida con la primavera.

Asi, con estas estrofas de Daniel Attamirano y Mario Bruno, se inicia esta obra para rendir un merecido homenaje a todos aquellos inmigrantes italianos, quienes desde finales del siglo XIX fueron poblando esta parte de la pampa bonaerense, donde hoy se asientan los cinco pueblos que componen el partido de Escobar.

Aquellos hombres y mujeres fueron verdaderos pioneros para una época, cuando todo era llanura virgen a la mano labriega. laboriosos gringos que trabajaron esa tierra fértil sin descanso y sin desmayo, deseosas todos ellos de siembras y cosechas, permitiendo poblarlas de productivas chacras y quintas.

Esta obra fue escrita en autoría con el Ing. Canio Nicolás Iacouzzi, donde se relata la historia de una de las comunidades más numerosas de nuestro partido y de su más notable institución: "El Club Italiano".  

Este trabajo fue editado por el Club Italiano bajo la presidencia de Daniel Santeusanio e impreso en los talleres gráficos del Congreso de la Nación Argentina, con la colaboración de de los diputados Osvaldo Fernández y Nélida Mabel Mansur de Ferraro, en el mes de diciembre del año 2004.

MALVINAS, EL JURAMENTO SUBLIME

“Defender la Patria hasta perder la Vida”

Este libro es un aporte más para poder analizar los hechos que permitieron la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur. En el se relatan las historias de vida de un grupo de jóvenes argentinos y escobarenses hoy "Veteranos de Guerra", que marcaron un antes y un después en la historia grande de nuestra Patria. Esta contingencia produjo un cambio profundo en sus vidas, porque debieron enfrentarse a los horrores de una guerra, cuando eran casi adolescentes, aunque al enfrentarse ante el enemigo poderoso, no dudaron: pusieron sus pechos con la bravura que sólo caracteriza a los hombres de bien. Lo hicieron en una tierra que no conocían, pero la amaron desde el primer momento, porque la sintieron suya, a tal punto que muchos entregaron sus vidas para defenderla, llevando hasta las últimas consecuencias el Juramento Sagrado: "Defender la Patria hasta perder la vida", ganando con ello "La Gloria", galardón sublime al que sólo acceden los "Héroes de la Patria".

En esta obra se relatan los hechos más destacados de esa guerra y de las vicisitudes sufridas por los soldados combatientes de Malvinas, en la cuál Escobar entregó la vida de cuatro de sus mejores hombres: Jorge Inchauspe, Jorge Sosa, Orlando De Chiara y Manuel de la Colina. Todos presentes en el recuerdo de su pueblo.

Obra editada por la Municipalidad de Escobar e impresa en los talleres gráficos del Congreso de la Nación Argentina, por diputado Miguel Antonio Jobe y, la administración del intendente don Luis Abelardo Patti, en el mes de noviembre del año 2002.

HISTORIA DE LOS PUEBLOS DEL PARTIDO DE ESCOBAR

Y de los hombres e instituciones que marcaron su destino

Esta obra es un aporte a la cultura y al saber de los hombres y mujeres del partido de Escobar, cuya historia se inicia en los albores del siglo XVI, cuando don Juan de Garay, conquistador y fundador de la ciudad de Buenos Aires en 1580, efectúa el primer repartimiento de tierras con frente al río Luján y a la Cañada de Escobar (llamadas suertes de estancia), donde luego se asentarían los cinco pueblos que dieron origen a nuestro partido. Registro que llega hasta la actualidad merced a un riguroso trabajo de investigación histórica llevado a cabo durante varios años. En este libro se recrean los hechos y el accionar de los hombres y mujeres que fueron creando sus instituciones principales, formando fuertes cimientos donde se apoya la realidad actual.

Se hace una exhaustiva semblanza de los Intendentes Municipales y, la formación de los distintos Consejos Deliberantes desde la misma fundación del partido de Escobar en 1959. También se elaboran breves biografías, referidas a los ciudadanos que nos representaron, en los diversos períodos democráticos, en el Congreso de la Nación Argentina y en la Legislatura Provincial.

Trabajo de investigación en donde también se puso énfasis en el nacimiento de los pueblos integrantes de la comuna de Escobar, como Belén de Escobar, su cabecera de partido y los pueblos de Garín, Matheu, Ingeniero Maschwitz y Maquinista. Savio, muchos de ellos ya declarados ciudad. Se detallan las fundaciones de sus instituciones principales, tanto oficiales como privadas, que permitieron el crecimiento económico, político, social y demográfico de cada uno de ellos. .

Esta obra pretende ser un elemento de consulta permanente para las actuales y venideras generaciones, pero fundamentalmente se dirige a todos aquellos que deseen analizar su contenido desde múltiples perspectivas, como la del lector común hasta la del estudiante o el educador, que quieran interpretar nuestro pasado y nuestro presente en base a la historia de nuestros pueblos. 

Editado por la Municipalidad de Escobar e impreso en los talleres gráficos del Congreso de la Nación Argentina, por el diputado Miguel Antonio Jobe y, bajo el mandato del intendente don Luis Abelardo Patti, en el mes de septiembre del año 2001.

MATHEU

Un pueblo una historia

Obra realizada en ocasión del centenario de este pueblo en 1998, donde el autor se introduce en su historia para conjugar aspectos de la realidad cotidiana que dieron lugar a su nacimiento. Narrado en un lenguaje ameno, permitiendo el fácil manejo de su contenido, pero tratado con máxima rigurosidad historica.

En esta obra se conjugan muchos aspectos de la realidad pasada de este pueblo, cuyas conclusiones son el resultado de un arduo trabajo de investigación. Algunas en base a antiguos documentos y, otros a partir de testimonios orales, donde hechos, cosas y personas, se interrelacionan de tal manera que conforman singulares historias de vida, que se dan por el solo hecho de haber compartido un tiempo y espacio juntos. Amenas charlas con don Abel Fernández, un criollo nacido casi con el pueblo, narró con su sencilla forma de decir, diversas anécdotas, rememorando el trabajo de sus ancestros en estos territorios, conocidos como tierra de los virreyes. Una agradable conversación con doña Sara Nazarre de Cabral, quien al momento de esta charla ya contaba 101 años de vida y, con envidiable lucidez describió detalladamente su llegada a estos campos, a finales del siglo XIX, junto a sus padres y fue testigo presencial del nacimiento y crecimiento de este pueblo. Una larga entrevista con don Aníbal Abal, otro joven, nacido en Matheu, con más de noventa años de transitar esta tierra, narra su historia familar, recibida mediante testimonios orales transmitidos por sus mayores, contando la llegada de su abuelo a este país, allá por el año 1855, un español que se casa con una joven criolla llamada Manuela Calderón,  con quien deja una dilatada descendencia y, muchos años de trabajo labriego.

Por las páginas de este libro también se hallaran testimonios orales de don Mario Márquez, cuya historia familiar llega hasta la misma fundación de Buenos Aires en 1580. Con la profesora María Inés Nazarre, nieta del creador de este pueblo. Emotivas charlas con los descendientes de los primeros inmigrantes italianos que se asentaron en el primitivo poblado conocido originalmente como "Villa Matheu", como los Sbravatti, los Dell' Aqua, los Candore, los Guerrini y, portugueses como los Alves Rosa y muchos otros.

A partir de estos relatos, la gesta de esos pioneros deja de ser anónima, para transitar inmortales por las páginas de este libro, permitiendo ese mágico e intemporal diálogo que se produce entre esos seres del pasado con un lector, cuyo resultado final sera el conocimiento de la historia, eterno fenómeno que une por siempre el ayer y el hoy.

Obra editada por la Municipalidad de Escobar en el mes de febrero de 1998 e impresa en los talleres gráficos del Congreso de la Nación Argentina, bajo la administración del Intendente don Luis Abelardo Patti.

El PARTIDO DE ESCOBAR

Estudio crítico histórico genealógico

En esta obra, en coautoría con Aldo Abel Beliera, historiador y genealogista, corresponde a la segunda parte de la Historia del Partido de Escobar, que no es más que el trabajo llevado a cabo durante varias generaciones por los hombres y mujeres que fueron poblando esta parte del territorio bonaerense. Fenómeno que se inició de manera efectiva a principios del siglo XVIII, momento en el que comienzaron a establecerse los primeros grupos familiares, dedicados en principio a una rudimentaria ganadería, conformándose así las primeras estancias. En este trabajo se hace una breve reseña biográfica y genealógica de esas primeras familias criollas, muchas de ellas descendientes de los primeros pobladores de la ciudad de Buenos Aires en 1850, cuya génesis llega hasta nuestros días.

El Censo de 1726, empadronó en todo el recorrido de la Cañada de Escobar a sólo seis familias con un total de treinta y siete miembros y, en el territorio de río Luján abajo, existían solo cinco familias, dando un total de veinticinco miembros. Es decir que en estos dos territorios, hoy parte del partido de Escobar, no superaba las setenta almas, distribuidas en once grupos familiares.

Recién en el Censo de 1744 dió una cifra superior de vecinos. Por ejemplo el Rincón de la Cañada de Escobar (actuales pueblos de Maq. Savio, Garín e Ing. Maschwitz) estaba poblado por setenta y un vecinos distribuidos en doce familias, mientras que en territorio de río Luján Abajo (desde Matheu hasta la barranca de El Cazador) estaba habitado por ocho familias con noventa y cuatro miembros. Es decir, que de acuerdo a este último empadronamiento, el territorio actualmente parte de nuestro partido, estaba habitado en el año 1744, por ciento sesenta y cinco vecinos, distribuidos en diecinueve estancias.

Este proceso demográfico se revitalizaría en las postrimerías del siglo XIX, con la construcción de los ramales ferroviarios, cuya consecuencia inmediata fue el asentamiento de nuevas familias, en su mayoría provenientes de la Gran Inmigración Europea, trayendo consigo otros conceptos de la producción ganadera y del trabajo rural, con la instalación de tambos, quintas y chacras. Estos fenómenos sociales iniciaron un proceso de semi urbanización de ciertos espacios determinados alrededor de las estaciones ferroviarias, con su consecuente poblamiento, los que comienzan a ser conocidos genéricamente como pueblos, donde se van instalando los primeros comercios, algunos de ellos conocidos como almacenes de ramos generales. A partir de estos hechos se perfilan nuevas actividades derivadas del trabajo de la tierra. 

Ya a fines del siglo XIX, se traza el pueblo de Belén, junto a la estación Escobar, cuyo inicio fue el primer remate de tierras en 1875, le sigue Garin en 1893, Matheu en 1898, Ingeniero Maschwitz en 1910 y finalmente Maquinista Savio en 1960, en todos los casos se construía primero una parada ferroviaria y, luego la estación, a la que le seguiría el trazado el pueblo y su posterior remate de lotres.

La finalidad de este trabajo de investigación histórica, es brindar a las actuales y futuras generaciones un conocimiento pleno de ese pasado, cuya toma de conciencia permitirá, sin lugar a dudas, a conseguir una mejor proyección del futuro.

Dos ediciones publicadas por la Municipalidad de Escobar e impresas en la Agencia Periodística CID "Diario del Viajero", bajo la administración del intendente don Luis Abelardo Patti, en el mes de octubre de 1997.

EL PARTIDO DE ESCOBAR

Evolución histórica y antecedentes de su creación

Esta edición se constituye en el primer trabajo histórico del "Partido de Escobar" obra de Juan Pablo y Aldo Abel Beliera. Esta publicación cubre la información histórica de la creación de los pueblos, la fundación del partido y del asentamento de sus primeros pobladores, que se fueron estableciendo de manera efectiva desde principios del siglo XVIII, conformando las primeras estancias y algunas chacaras (chacras) en los territorios contenidos en la cuenca de la Cañada de Escobar y el río Luján abajo. .

Esta obra, por ser la primera de esta temática histórica, fue corregida, ampliada y editada en tres ocasiones, llegando a una tirada de 10.000 ejemplares. La misma contó con una nota de reconocimiento, rubricada el 13 de abril de 1993, por el entonces "Director de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires", profesor Enrique Pavón Pereyra, quien, entre otras consideraciones, manifestaba lo siguiente:: "...termino de leer la hermosa reseña histórica del partido de Escobar, que refrendan los historiadores e investigadores, que han hecho viable esta historia real y donde acreditan su sabiduría y talento. A Juan Pablo y Aldo Abel Beliera, gracias en nombre de la Biblioteca Nacional..".

Obra editada por la Municipalidad de Escobar, compuesta por tres ediciones, corregidas y aumentadas (1989/1990/1992), hasta llegar a los 10.000 ejemplares, impresos en Los Talleres Gráficos Ergón de Buenos Aires, bajo la administración del intendente Fernando Argentino Valle.

Ver al final de este block el nuevo trabajo del autor: "HISTORIAS DE VIDA" . Escuela de Mecánica de la Armada. Aspirantes Navales. Promoción 14. Obra editada en octubre del 2017 e impresa en DP Argentina S.A. (Docuprint)

Gob. Alende y Dip. Amghino (1958)

El partido de Escobar en el tercer milenio 

El partido de Escobar en sus cincuenta y siete años de existencia, tuvo un crecimiento demográfico importante de acuerdo a los datos estadísticos aportados por los distintos censos nacionales (que se ejecutan cada diez años), colocando a nuestro partido en los de mayor crecimiento poblacional en la provincia de Buenos Aires,. aspecto importante desde el punto de vista cuantitativo, pero complicado desde una optica cualitativa, porque en una ecuación obras y servicios versus crecimiento poblacional, se produce un desfasaje difícil de cubrir, problemática social, a la que se suma salud, educación, seguridad, etc., que se encuadra dentro de la exclusiva esfera de responsabilidades de las autoridades municipales.  A estos asuntos incluidos dentro del ámbito local o interno, hay que sumar los de origen externo, derivados de las políticas emanadas, tanto del gobierno nacional o provincial, que pueden colisionar con los intereses municipales y, cuyos perjudicados pueden llegar a ser los Jefes Comunales y la comunidad a la que representan, si no logran aplicar políticas acordes que logren equilibrar esa ecuación.

Un análisis de ese crecimiento demográfico del partido de Escobar es espectacular comparado con sus inicios, a comienzos de la década de sesenta, en donde el Censo de 1960 determinó una población de 28.386 habitantes, con una densidad de población de 102 personas por kilómetro cuadrado. Diez años más tarde, el Censo de 1970, arrojó una cifra de 46.150 habitantes, con un porcentaje de crecimiento de 62.58 %. El de 1980, el crecimiento demográfico se ubicó en el orden de los 80.670 habitantes, alcanzando un incremento de 74.8 %, en relación con la década anterior (depués de Florencio Varela con 75,4 % y en tercer término Pilar con el 74,6 %). Cifra que se asentuó considerablemente en el Censo de 1990, llegándose a los 128.651 habitantes, con una densidad de población de 464 personas por kilómetro cuadrado, con un crecimiento del 59,48 %. En el año 2001 arrojó una cifra de  179.232 habitantes y, finalmente el Censo del 2010 cubrió un parámetro de 213.619 habitantes, esta última cifra es un dato importante para tener en cuenta para encarar cualquier proyecto futuro en el partido de Escobar.

Cróquis de partido de Escobar y sus pueblos. Sup. 30.000 Ha. de las cuales 1/3 corresponde a la zona de Islas.

CREACION DEL PARTIDO DE ESCOBAR                                                       

Antecedentes de su fundación

 Sus industrias tradicionales

 Los pueblos de Belén de Escobar, Garín, Matheu, Ingeniero Maschwitz y Maquinista Savio componen el partido de Escobar, territorio ubicado en la cuenca del Río Luján, cuyos suelos contienen las características propias de la pampa húmeda. Sus buenas aguas, tierras altas y declive, permitió desde el último tercio del siglo XIX, que se consolide la actividad agropecuaria, destacándose la cría de ganado ovino y vacuno, seguida por la producción lechera.

Importantes establecimientos rurales de fines del siglo XIX y gran parte del siguiente fueron las estancias Los Arenales propiedad del Dr. Benito Villanueva; seguida por El Cazador, propiedad primero de la S.A. Cecilio López. y luego del Banco Hogar Argentino de Crédito Real S.A. Otras haciendas fueron las de Guillermo Cabral, Bartolo Gallo, Francisco Abal, Pablo y Alejandro Beliera, seguidas de otras de menor cuantía, pero que sumadas afirmaban la actividad económica del lugar.

Por su producción lechera se destacaban los tres tambos de la estancia de Villanueva, seguidos por los de don Pastor Ballester, Antonio Ferrari, Roque Guerrini, Juan y Raúl Bancalari, Justo, Pedro y Alonso Nieto, “Pablito” Beliera, Benito Sanz, José Zabala, José Andrada, Pedro Iribe, Pascual Díaz, Goicochea y Aguerrebere, entre otros. 

Con la llegada de los inmigrantes, a fines del siglo XIX, comenzó la explotación sistemática de la tierra con la aparición las primeras chacras, como las de don Antonio Ferrari, Leonardo y José Stía, Constantino Lalli, José Melidore y Bartolo Biglieri, entre muchos otros.

Ya entrado el siglo XX, comenzaron a aparecer las primeras quintas de verduras trabajadas durante las primeras épocas por españoles e italianos; por la década del cincuenta portugueses y a fines de los sesenta por bolivianos. La floricultura surgió también a principios de aquel siglo,  con el arribo de Juan Mermos, Genaro Espósito, José “Pepino” Policastro y Sanguinetti en Escobar. Francisco Ciarlero, Salvador Vitale, Juan Volpi y Cilento de Garín, todos miembros de la comunidad italiana. Esta actividad rural se revitalizó con la llegada de los japoneses a Escobar, cuyos primeros referentes fueron Suejiro Hisaki y Kuhei Gashu, integrados a esta tierra por 1920.

El ferrocarril fue un factor predominante que revitalizó estas actividades rurales, cuya habilitación al servicio se dio a partir del año 1875, en el ramal Retiro-Campana y, en 1892 el trayecto Victoria-Capilla de Señor. Este índice de progreso fue un agente multiplicador que vigorizó la producción rural primero (frutas, verduras, leche, huevos, etc.) y manufacturados después (embutidos, quesos, harina, etc.) al permitir la llegada rápida de estos productos del campo hacía los grandes centros de consumo del gran Buenos Aires y la entonces Capital Federal. Esta corriente productiva se activó con la construcción de la Ruta 9 en el año 1935, incrementando de manera sustancial la economía regional.

La zona de islas del Delta del Paraná, cuya columna vertebral (dentro de nuestra jurisdicción) es el Paraná de las Palmas, comenzó a ser poblado por inmigrantes españoles, franceses, vascos e italianos (los más numerosos), comunidades que ejercían actividades rurales muy destacadas dentro de la economía regional de fines del siglo XIX y gran parte del siguiente.

 La ocupación principal era la tala de maderas blandas como el sauce y el álamo, materia prima necesaria para la fabricación de cajones y pasta para la industria papelera. La economía zonal también dependía de la producción del mimbre y el formio, fibra natural muy utilizada en la industria soguera, luego suplantada con el plástico. Otra de las significativas actividades económicas ejercidas en la zona de islas era la industria frutal, cuyos montes ubicados sobre los albardones, estaban compuestos generalmente por ciruelos, manzanos, membrillos, peras, duraznos, limoneros y naranjos. .  

 Primeras industrias no tradicionales

 La primera industria manufacturera del lugar fue la destilería de alcohol, instalada sobre la misma barranca de El Cazador, imponente edificio construido durante la década de 1860, antes de la creación del pueblo de Belén y de la llegada del ferrocarril. El alcohol se obtenía a través de la fermentación del maíz, cereal que se sembraba en profusión en toda la zona. El producto fue elaborado durante más de dos décadas para luego, sin causas conocidas, dejó de hacerse, quedando como mudo testigo de aquella industria su imponente chimenea de ladrillos ingleses.

Otras industrias manufactureras fueron los hornos de ladrillos, regenteados por don Juan Domingo Ameghino y Natalio Marconi, en Escobar. Un establecimiento de importancia lo constituyó el Molino Harinero Bancalari, asentado en el pueblo de Matheu en el año 1900, industria que se mantuvo activa hasta el año 1940, cesando su producción al ser destruido por un incendio.

Alrededor del año 1890, don Antonio Ferrari instaló en tierras de su chacra una “tahona”, pequeño molino utilizado para la molienda de maíz. En cambio la primera industria no tradicional del pueblo de Garín fue iniciada por los hermanos Carlos y Luís Ressio, con un horno de ladrillos instalado en el año 1895. Por esa misma época también lo hicieron Domingo Nazarre y José Ameghino en el pueblo de Matheu.

Buscando la emancipación comunal

 La suma de todos esos factores hizo de toda esta zona un importante centro de desarrollo económico, político y social, con epicentro en el pueblo de pueblo de Belén, hoy ciudad de Belén de Escobar, que influyó de manera determinante para intentar su autonomía comunal del antiguo partido del Pilar, cuya primera iniciativa data del año 1894, cuando los diputados provinciales Martín F. Castilla y S. Curuchet presentaron en la Legislatura Provincial el primer proyecto de emancipación. En el año 1913, se formó un nuevo movimiento que tendía a ese mismo motivo, encabezado por César Florencio Díaz, Marcos Cappello, Antonio Marín, Pedro Odeón, Clemente Peyrano, Frutos González, entre otros, que no pasó de una expresión de deseos. 

En el año 1922, nació una tercera tentativa por parte del diputado Juan Pedro Asborno, cuando éste ocupaba una banca en la Legislatura Provincial. Este proyecto de emancipación comunal estuvo muy cerca de ser aprobado, aunque por factores estrictamente políticos fue archivado en el año 1924.

Alrededor del año 1935, al construirse la Ruta 9, sobre el antiguo camino comunal de San Fernando a Escobar, se agilizó la entrada y salida de productos agropecuarios y manufacturados hacia los mercados de Beccar y San Fernando. Nuevas industrias comienzan a instalarse en el pueblo de Belén, más conocido en esta época como Escobar, como la empresa D´Acunto, destacada industria de ladrillos de fábrica. Por esa misma época se instalaba en el pueblo de Matheu una fábrica de corchos regenteada por don Juan Alves Rosa. A todo este movimiento se iban sumando otras industrias familiares, talleres y nuevos comercios minoristas y mayoristas de todo tipo. Estos índices de crecimiento económico, que en muchos casos superaban a la renta económica del partido del Pilar, hicieron que en el año 1944 se promoviera un nuevo movimiento tendiente a la emancipación comunal sin lograr tampoco el éxito esperado. 

 El nuevo y último proyecto de emancipación comunal

 La década del cincuenta, gracias a la instalación de las primeras fábricas, dio lugar a la creación del Parque Industrial OKS, proyecto concretado en los años sesenta en jurisdicción del pueblo de Garín. Un nuevo impulso lo generó la fábrica Ford Motor Argentina, siguiendo en importancia la Hughes Tool, especializada en la fabricación de trépanos para la industria petrolera. La fabrica Stone relacionada con la industria ferroviaria y, otras que se fueron estableciendo en los años siguientes. Este crecimiento industrial dinamizó la idea de poder emanciparse del Partido del Pilar, conformándose la "Comisión Pro-Creación del Partido de Escobar", quienes elaboraron un proyecto que describía minuciosamente la iniciativa con objetivos claros.

El escribano don Justo Ballester, activo colaborador de esa comisión, observaba al respecto: “para factibilizar esta empresa se requería detentar dos componentes esenciales: poseer población suficiente y tener potencialidad económica, puntos con los que contábamos sin ninguna duda. Teníamos industrias, comercios y un catastro territorial destacado. Estos elementos eran vitales para el nuevo municipio, porque le permitiría tener renta propia, que se capitalizaría mediante el pago de las tasas y servicios municipales. A su vez, la oficina de Renta Provincial, exigía que los montos de recaudación obtenidos a través de los impuestos cobrados de acuerdo de la valuación fiscal, diesen un patrimonio económico que justificase la creación del nuevo partido. En función de este fin me solicitaron confeccionar un censo catastral y, tener una idea exacta de la valuación fiscal de cada parcela, determinando la cantidad de predios desocupados y edificados, detallando los de uso familiar, comercial e industrial. El informe final y las conclusiones fueron parte del expediente que fue elevado a las autoridades provinciales...”

 Comisión Popular Pro-Creación del Partido de Escobar

 A principios de 1957, se iniciaron las reuniones en el Centro de Industria y Comercio de Escobar, donde, entre otras cosas, se propuso la conformación de una comisión de vecinos responsable de llevar adelante el proyecto, integrada por los siguientes miembros: Presidente: Ing. Amsícora Arturo Carboni. Miembros Ejecutivos: Escribano Justo Ballester, Ing. Canio Nicolás Iacouzzi, Edilfredo Ameghino, Juan M. Arcos, Juan G. Amor y Emilio Bertolotti. Vocales: Pedro Seminari, C. Angeleri, Normando Gnemmi, José Vallier, Santiago Curlo, S. Sarago, Dr. Enrique Cappello, José Sergiani, Dr. P. Bardelli, Ing. Alberto Ferrari Marín, Miguel Urriza, Oscar Roque Larghi y Juan Tettemy.

Se proponía además, que las distintas agrupaciones políticas, que competirían en las elecciones generales del 23 de febrero de 1959, deberían incluir en sus plataformas electorales el tema de la autonomía municipal y, que cualquiera sea el resultado de los comicios, los ganadores se deberían comprometer a presentar el proyecto elaborado por esta comisión a la Legislatura Provincial.

 Sanción de la Ley 6.068 de Creación del partido de Escobar

 El 8 de octubre de 1958, el diputado provincial Edilfredo Santiago Ameghino, ingresó a la Legislatura Provincial el proyecto de Ley de Creación del Partido de Escobar, que fue sancionada el 8 de octubre de 1959, al año exacto de su presentación. Posteriormente, en una sesión extraordinaria del 2 de diciembre de 1959, se propusieron modificaciones a los artículos 1º y 3º inciso a. El tema, si bien formal, llevó un largo debate, tanto en diputados como en senadores. Una vez logrados los cambios fue necesario sancionar una ley modificatoria de la anterior registrada bajo el Nº 6.230 y, aprobada por ambas cámaras el 13 de Enero de 1960.

 El debate en la Legislatura Provincial

 El Art. 1º, original, de la Ley 6.068, decía: "Crease en la Provincia de Buenos Aires un nuevo Partido, con cabecera en el pueblo de Escobar que se denominará Partido de Escobar". El nuevo artículo propuesto expresaba: "Crease el Partido de Escobar, con tierras pertenecientes a los partidos de Pilar y Tigre, cuya cabecera se denominará Escobar y comprenderá a la actual población de Belén". El punto en discusión era: "...la designación de Escobar en lugar de Belén, cuando el deseo de los habitantes era mantener el nombre original del pueblo: Belén...". Esto, luego, de un largo debate, dio lugar a la proposición de otro artículo que diría: "Crease el Partido de Escobar, con tierras pertenecientes a los partidos de Pilar y Tigre, cuya cabecera será la localidad de Belén". Así se elevó a la Cámara de Senadores para que se aprueben las modificaciones.

 El pueblo de Belén, estación Escobar

 En rigor el pueblo se llamaba Belén y Escobar correspondía a la denominación de la estación ferroviaria, que era como en realidad se conocía al pueblo. De ahí que las modificaciones pretendidas deberían responder exactamente a los deseos de la gente, es decir, había que encontrar una fórmula que lograse unir los dos apelativos.

La solución la encontró el Senador Arturo Mor Roig, cuyos conceptos se encuentran en el libro de sesiones del cual se transcriben sus partes esenciales:"...es la primera vez en mi vida que escucho decir que: Escobar es Belén. -Conozco Escobar desde que tengo uso de razón, he ido muchas veces, he pasado por allí otras miles y nunca había oído, ni por casualidad, que Escobar no era Escobar y, que se llamaba Belén. Tal vez se llame Belén y, hasta en el propio pueblo hay quienes no saben que así se llama. Convendría dejar aclarado que se trata de Estación Escobar. Las instituciones culturales, deportivas y sociales de ese lugar, siempre se han presentado por medio de cartas con el nombre de Escobar y, no solamente como una referencia a la estación. Pareciera que hay una costumbre que quizá pueda prevalecer hasta sobre el acta de fundación del pueblo, que ha hecho que se denomine Escobar. Yo no voy a pedir que le cambiemos el nombre de pila, pero sí que pusiéramos algo que establezca que se trata de la estación Escobar dentro del partido. Esta es mi moción que en la discusión en particular, he de proponer y desde ya anticipo a la Honorable Cámara, en sugerir un agregado referente a ésta localidad: "Belén, estación Escobar...". Esta propuesta fue aprobada por ambas cámaras, el 13 de Enero de 1960, con la sanción de la Ley Nº 6.230, modificatoria de la Ley Nº 6.068 de Creación del Partido de Escobar, con la aprobación del artículo siguiente.

 Art. 1º: Crease el partido de Escobar con tierras pertenecientes a los partidos de Pilar y Tigre, cuya cabecera será la localidad de Belén, estación Escobar.

 Nota: El Art. 3º inc. a. (que también se modificó), dio lugar a la creación de cuatro nuevos artículos referidos a: la creación del Juzgado de Paz, depuración de padrones, determinación del número de concejales del nuevo partido (doce), hasta tanto se precise con exactitud la cantidad de habitantes del nuevo partido, etc.

 Nace la ciudad de Belén de Escobar (Ley 6.379)

 Tiempo después, el Concejo Deliberante de Escobar, aprobó, un Proyecto de Resolución, solicitando que se declare Ciudad al pueblo cabecera de partido, con la denominación de Belén de Escobar, proposición elevada a la Legislatura Provincial, resuelta mediante el voto unánime de ambas Cámaras, promulgándose la Ley Nº 6.379, sancionada el 30 de octubre de 1960, cuyos articulos principales se detallan a continuación:

 Art. 1º: Desígnese con el nombre de Belén de Escobar, al actual pueblo denominado Belén, cabecera del Partido de Escobar.

 Art. 2º: Declárese ciudad al pueblo de Belén de Escobar, fundado en el año 1860 (ver nota aclaratoria) por doña Eugenia Tapia de cruz, en el paraje conocido por el Valle de Escobar (ver nota aclaratoria) y puesto por su fundadora bajo la advocación del Niño Jesús de Belén.

 Nota aclaratoria: Este último artículo tiene dos errores notables. El primer error: Jamás existió fundación formal del pueblo de Belén en el año de 1860, ni en años posteriores. El segundo error: el paraje donde se construyó la estación ferroviaria, jamás fue conocido como valle de Escobar. En realidad el paraje aludido fue conocido en el siglo XVI como valle de Corpus Christi y, posteriormente como el valle o pago del Luján, abajo.

 

INTENDENTES MUNICIPALES

 

El partido de Escobar, en sus casi sesenta años de existencia tuvo un crecimiento demográfico importante de acuerdo a datos aportados por los Censos Nacionales, colocando a Escobar entre uno de los partidos de mayor aumento poblacional en la provincia de Buenos Aires. 

 

Durante esos años fue conducido por trece ciudadanos, respetados y reconocidos en todos los ámbitos en los que actuaron, aunque, generalemente se los recuerda porque tuvieron la responsabilidad de dirigir la "cosa pública", mediante una de las unidades administrativas más difíciles de gobernar: los municipios, al estar expuestos de manera directa a los problemas y exigencias que a diario recibe del propio vecino y que muchas veces no tienen la posibilidad de cambiar, por los menos, de manera inmediata, porque esos cambios dependen de políticas nacionales o provinciales.
A partir de este número reconoceremos la trayectoria de esos hombres, recreando a modo de biografía sus vidas, sin pretender hacer un balance del debe y el haber de su función pública, porque muchos de los hechos que se exponen son recientes y podríamos caer en errores involuntarios a no tener la perspectiva historica necesaria que sólo da el paso del tiempo. Simplemente la finalidad de este trabajo es mostrarlos como vecinos que por distintas circunstancias dirigieron el destino de nuestro partido y, por lo tanto, dejaron de ser anónimos, por lo que fueron, son y serán discutidos o admirados, criticados o elogiados, por el sólo hecho de haber tenido el valor y la voluntad de ser: Intendentes Municipales.

 

 Nómina de los Jefes Comunales

 

 (1960/2018)

 

1960-1962) Antonio Lambertuchi: Primer Intendente Municipal electo. Tomó el cargo el 8 de mayo de 1960 y lo ejerció hasta el golpe de estado del 5 de mayo de 1962 (Fuerzas Armadas derrocaron al presidente Dr. Arturo Frondizi), siendo reemplazado por Enrique Pedro Iglesias y, éste luego por Joaquín Campana (interventores municipales), nombrados por la intervención provincial.

 

Nota 1: La flamante Municipalidad de Escobar inició sus actividades administrativas el 5 de enero de 1960, a cargo de Samuel Lafone, “Comisionado Municipal” nombrado por el gobierno provincial luego reemplazado por el Dr. Horacio Dupuy, quien le entregó el cargo a Lambertuchi el 8 de mayo de 1960.

 

Nota 2: Entre el golpe de estado de mayo de 1962 hasta el 18 de octubre de 1963, fecha en la que asumió nuevamente Lambertuchi (triunfante en las elecciones generales de ese año), la comuna de Escobar estuvo a carto de dos interventores municipales: Enrique Pedro Iglesias y Joaquin Campana, nombrados por el gobernador de facto de la provincia de Buenos Aires.

 

1963-1966) Antonio Lambertuchi asumió nuevamente como Jefe Comunal el 18 de octubre de 1963, luego de triunfar en las elecciones generales del 7 de julio de ese mismo año ordenadas por el Gobierno de Facto encabezado por el Dr. José María Guido. Tres años más tarde, el 28 de junio de 1966, por acción de otro golpe de estado, encabezado por el Gral. Onganía, fue reemplazado en el cargo por el coronel Justo Domingo Mayorga, en calidad de comisionado municipal interino.  

 

1966-1973) Ing. Alberto Ferrari Marín: El coronel Mayorga puso en poseción del cargo al Ing. Alberto Ferrari Marín, asumiendo el 31 de julio de 1966, nombrado como Intendente por la intervención provincial el que mantuvo hasta el 25 de mayo de 1973, permaneciendo al frente de la comuna siete años consecutivos.

 

1973-1973) Alejandro del Carmen Burgueño: Triunfó en las elecciones generales del 11 de marzo de 1973 (Justicialista). Estubo frente de la comuna desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 28 de noviembre de ese mismo año, en el que fue suspendido del cargo por anomalías en la función administrativa, reemplazado por el concejal Eusebio E. García.

 

1973-1975) Eusebio Emilio García: Tomo el cargo de manera interina el 28 de noviembre de 1973 y, lo hizo de manera efectiva desde el 8 de enero de 1975 hasta el 29 de abril de ese mismo año en el que fue suspendido preventivamente por el Concejo Deliberante, asumiendo la jefatura comunal el concejal Fernando Argentino Valle.  

 

1975-1976) Fernando Argentino Valle: Asumió como intendente interino el 29 de abril de 1975 y, como efectivo el 26 de julio de ese mismo año. Fue relevado de su función por el golpe de estado del 24 de marzo de 1976. Valle se muntuvo frente a la comuna hasta el 3 de mayo de ese mismo año para ser reemplazado por Casanova.

 

1976-1981) José Manuel Casanova fue nombrado Intendente Municipal por decreto del gobierno de facto de la provincia de Buenos Aires el 3 de mayo de 1976, día en el tomó el cargo, el que lo ejerció durante casi seis años hasta el 16 de junio de 1981.

 

1981-1983) Humberto Juan Príncipe. Asumió el 16 de junio de 1981, en reemplazo de Casanova, por directivas de gobierno provincial de facto. Entregó el cargo el 10 de diciembre de 1983 a un Intendente votado en elecciones democráticas.

 

1983-1987) Oscar Roque Larghi: Luego de casi ocho años de gobiernos militares la Unión Cívica Radical triunfo en las elecciones generales de 30 de octubre de 1983, llegando el Dr. Raúl Ricardo Alfonsín a la primera magistratura con el 52 % de los votos. En Escobar lo hizo Larghi, reconocido vecino del pueblo con guarismos similares, quien aumió la jefatura comunal el 10 de diciembre de ese mismo año, logrando cumplir los cuatro años de mandato. Larghi entregó la comuna el 11 de diciembre de 1987 a otro jefe comunal elegido por el voto popular, logrando ser el primer Intendente Municipal con mandato completo cumplido.

 

Nota: En esta oportunidad el partido de Escobar tuvo dos legisladores provinciales: Venancio Giordano  por el Radicalismo) y Dr. Gustavo Bottini por el Justicialismo.

 

1987-1991) Fernando Argentino Valle: En las elecciones generales de septiembre de ese año triunfo el Partido Justicialista resultado electo el Dr. Antonio Cafiero como gobernador de la provincia de Buenos Aires y Valle como intendente del partido de Escobar, asumiendo el cargo del 11 de diciembre de 1987 hasta el 10 de diciembre de 1991.

 

1991-1995) Fernando Argentino Valle fue reelegido para un nuevo mandato municipal, asumiendo nuevamente el 10 de diciembre de ese mismo año ejerciendolo hasta 10 de diciembre de 1995 en el que fue reemplazado por el Patti.

 

Nota: En las elecciones generales del año 1993 para la renovación de los cuerpos legislativos nacionales, provinciales y municipales resultó electo senador provincial Roberto Costa para el período 1993/1997.

 

1995-1999) Luis Abelardo Patti: En las elecciones generales del 14 de mayo de 1995 triunfo el Partido Justicialista en la Nación (Menem), en la provincia de Buenos Aires (Duhalde) y en Escobar Patti, quien logro una rotunda victoria con guarismos cercanos al 73 % de los votos. Asumió la administración municipal el 10 de diciembre de 1995. En junio de 1998 Patti solicitó licencia para dedicarse al armado político, postulándose como gobernador de la provincia de Buenos Aires, siendo reemplazado interinamente concejal Jorge Landau quien administro la comuna hasta del mes de febrero de 1999. En ese momento Patti retomó nuevamente cargo 

 

1998-1998) Jorge Landau: Asumió como Intendente Municipal interino el 22 de junio de 1998. Habiendo cumplido ocho meses al frente de la comuna, en el mes de febrero de 1999 entregó nuevamente el cargo a Patti quien lo completo  el 10  de diciembre de 1999.

 

1999-2003) Luis Abelardo Patti: Logró mantener la intendencia en las elecciones generales del 24 de octubre de 1999 con casi el 70 % de los votos, armando una agrupación política de denominó (PUB) Partido de la Unidad Bonaerense, formado por agrupaciones independientes y sectores del justicialismo que no respondían a sus mandos naturales. Cumplido los cuatro años de mandato entregó el cargo el 10 de diciembre del 2003 a un hombre de su misma agrupación: Silvio González quien hasta ese momento había ocupado una banca la la Legislatura Provincial.

 

Nota: Durante el periodo 1999/2003 el partido de Escobar estuvo representado por dos hombres de Patti y otro por el radicalismo: Uno en el Congreso de la Nación por el diputado Miguel Antonio Jobe y el segundo en la Legislatura Provincial por el Diputado Silvio González. Por el radicalismo lo hizo Roberto Costa ocupando una banca en la cámara baja provincial en el periodo indicado.

 

2003-2007) Silvio Víctor González: Habiendo completado su periodo como diputado provincial (1999/2003), se presentó como candidato a intendente municipal por el (PUB) de la Unidad Bonaerense, triunfando en esas elecciones generales, asumiendo la administración comunal el 10 de diciembre de 1999 que completó en diciembre de 2007.

 

Nota: Durante el periodo 2003/2007 el Partido de la Unidad Bonaerense liderado por Luis Patti, logró dos bancas: una en el Congreso de la Nación ocupada por la diputada Nélida Mansur de Ferraro y, la otra en la Legislatura Provincial que correspondió diputado Osvaldo Fernández. El radicalismo lo hizo con el diputado Roberto Costa, que ocupó una banca en el Congreso de la Nación, en el periodo indicado.

 

2007-2011) Sandro Guzmán: En el año 2005 logró una banca como concejal por el PUB, la agrupación politica de Patti, logrando ser electo intendente con un magro 32 %, asumiento el cargo el 10 de diciembre del 2007, el que ocupó hasta el mes de diciembre de 2011, logrando su reelección.

 

2011-2015) Sandro Guzman: Dentro del Frente Para la Victoria, logro ser reelegido como Jefe Comunal para el periodo 2011/2015 con un amplio margen de aceptación que superó el 44 % de los votos, reemplazado en diciembre del 2015 por Ariel Sujarchuk Intendente triunfante. En el año 2013 se aleja de oficialismo y se sumó Frente Renovador liderado por Sergio Massa accediendo luego a una banca de diputado nacional (2015/2019).

 

2015-2019) Ariel Sujarchuk: Triunfó en las elecciones generales como candidato del Frente Para la Victoria (agrupación HACE a nivel de Escobar) logrando un 42,37 % de los votos, asumiendo el cargo de Jefe Comunal el 10 de diciembre de 2015 que completara en el mes de diciembre del 2019- (1)

 

Nota: Durante este periodo el partido de Escobar está representado por un senador provincial y una diputada nacional. El primero por el senador Roberto Costa (2015-2019) por el frente Cambiemos de Macri y, el segundo por la diputada nacional Laura Russo (2017/2021) por el Frente Ciudadano de Cristina Kirchner.

 

De esta manera la diputada Russo se convierte en la segunda mujer que ocupa un cargo legislativo en el Congreso de la Nación, la primera correspondió a la diputada Nélida Mansur de Ferraro, por el PAUFE, frente político creado por Patti.

 

Pero para ser justos, existió una tercera mujer que llegó a una banca en la Legislatura Provincial, ocupada por Elena Juarez de Cigliutti (vecina del pueblo de Garín), cuando sólo tenía veinticuatro años de edad. Fue electa diputada provincial para el periodo 1952/1958, que no llegó a completar por acción del golpe de estado de 1955. Trabajó activamente junto a Eva Perón, quien la eligio por su humildad y dedicación al trabajo y, por haber coordinado el armado del padrón electoral femenino del entonces partido del Pilar, que contenía a los pueblos de Garín, Matheu y Escobar. Este empadronamiento se realizó en todo el país, base fundamental que permitió el voto de la mujer con la aprobación de la Ley 13.010/47, quienes sufragaron por primera vez el 11 de noviembre de 1951.

 

Bibliografía Consultada : "Historia de los pueblos del Partido de Escobar" de Juan Pablo Beliera. Editado por la Municipalidad de Escobar (2001)

Queda hecho el depósitto que marca la Ley 11.723., Derechos de Autor. Prohibida su reproducción total o parcial mediante cualquiel medio gráfico, visual o electrónico sin la autorización escrita del autor.

BELEN DE ESCOBAR

Creación del pueblo de Belén

 Mediante Ordenanza 2.016/96, se instituyó el "4 de marzo de 1877" como fecha de simbólica creación del pueblo de Belén, hoy ciudad de Belén de Escobar. Se tomó como punto de partida el loteo y su posterior remate. Su venta permitió el establecimiento de nuevas familias, en su mayoría inmigrantes, en el poblado recién trazado y contiguo a la estación Escobar. Aunque el poblamiento real de estos territorios inhóspitos y alejados de todo vestigio de civilización, comenzó a mediados del siglo XVIII, cuando grupos de colonos criollos iniciaron la explotación de las nuevas tierras y fueron fundando las primeras estancias y chacras del lugar.

A muchas de aquellas familias pioneras las encontramos registradas en el Censo de 1726, el primer empadronamiento solo circunscrito a la campaña de Buenos Aires. En el año 1744, se llevó a cabo el tercer censo de “ciudad y campaña”, considerado uno de los empadronamientos más completos realizados en aquel entonces, donde ya encontramos familias formadas por los hijos de las pioneras con sus respectivos descendientes.  

Pero es en el Censo de 1815, considerado el primer censo nacional, donde aparecerán las familias ya reconocidas como antiguas del lugar, constituidas en segunda y tercera generación, cuyos apellidos llegan hasta nuestros días. Entre esas están los Tapia, los Olivera, los Burgueño, los Velázquez, los González, los Cruz, los Garín, los Beliera, los Díaz, los Pinazo Márquez, los Torres Gelves, los Sayas Bengochea, los Basabé Nazarre, los Carrión y los Fernández. Los Gaytán y los Fateche recién aparecen empadronados en el Censo de 1869, como provenientes del “Pago de la Costa” (hoy partido de San Isidro. En estas tierras se emparentaron con los González y los Velázquez, cuyos descendientes habitaran los mismos campos de aquellos al ser legítimos herederos debido a sus varios entroncamientos familiares.

La estación Escobar hacia el año 1878

El ferrocarril y la formación de los pueblos

Este proceso comenzó de forma lenta pero progresiva en las postrimerías del siglo XVII y continuó con mayor vigor durante todo el siglo XVIII, con nuevos asentamientos de familias mediante el arrendamiento de tierras, permitiendo el establecimiento de las primeras chacras y estancias..

Recién a finales del siglo XIX, con la construcción de los ramales ferroviarios, que cubrían el trayecto Buenos Aires-Campana, habilitado al servicio en el año 1875 y, el otro, desde la estación Victoria hasta Coronel Zelaya, habilitado en 1892, se inició la ocupación de los territorios ubicados a la vera de las paradas o estaciones ferroviarias, instaladas a lo largo de esos ramales. El primer paso, consistía en mensurar y dividir esas tierras en manzanas, fraccionarlas a su vez en lotes y llevar a cabo el marcado de sus calles. Este trazado semi-urbanístico (nota 1), se efectuaba en un área limitada a los contornos de las estaciones. La venta de lotes, se realizaba mediante el remate público.

Este fenómeno comercial fue sin lugar a dudas un hecho significativo que permitió el asentamiento de nuevos grupos familiares en un limitado espacio físico denominados genéricamente como "pueblos". Estos pueblos generalmente tomaban el mismo nombre que las estaciones ferroviarias, como el caso de Garín o Ingeniero Maschwitz y, otras veces se colocaban nombres establecidos por los propietarios de las tierras: como Belén o Villa Matheu.

Nota 1: Se dice "semi-urbanización" porque lo que en realidad se hacía en ese momento era preparar una determinada área de terreno limitada generalmente alrededor de las estaciones ferroviarias para convertirla en poblado. En esa área se procedía al trazado de calles, las que en consecuencia conformaban manzanas. Estas a su vez eran subdivididas en parcelas menores denominadas lotes. El cambio el término "urbanizar" es un concepto mucho más amplio que encierra otros beneficios como el alumbrado público, gas natural, agua corriente, cloacas, pavimento, etc., servicios que en aquellos protopueblos eran casi una utopía.

Para concluir, es importante destacar, que la formación de los pueblos de la provincia de Buenos Aires estuvieron vinculados a otros hechos o fenómenos, como por ejemplo: a partir de la existencia de «fortines», como el caso de Navarro (1797) y Mercedes (1780). También a partir de la existencias de parroquias, como Luján (1682), Pilar (1730) y Capilla del Señor (1750). Y muy pocos fueron formalmente fundados, como el caso de Gral. Lavalle (1839), Necochea (1881) o La Plata (1882), etc.

Volante del primer remate realizado el "domingo 4 de marzo de 1877". que dio nacimiento al pueblo de Belén.

La estación Escobar, el pueblo de Belén y el primer remate

Entre los años 1876 y 1877, ante la inminente construcción de la estación ferroviaria, doña Eugenia Tapia de Cruz, decidió lotear unas 100 Ha. de campo contiguo a la misma. Para ello ordenó la confección de un plano de mensura del que surgieron 80 manzanas (con sus lotes y calles) ubicadas en escuadra con la vía ferroviaria, medio rumbo (45 º) respecto de los puntos cardinales y en forma oblicua a los linderos de los terrenos. Dentro de las 80 manzanas se previeron dos plazas públicas: una en la manzana 13, que es la existente frente a la Iglesia Parroquial y el Palacio Municipal y, la otra en la manzana 68, formada por las calles 25 de Mayo, Alberdi, Dr. Travi y B. de Irigoyen, que hoy no existe como tal (en parte de esta manzana se encuentra ubicada la pileta del Club Sportivo Escobar).

Trazado el pueblo se promovió la venta de lotes mediante un volante que especificaba el suceso comercial en los siguientes términos: "El domingo 4 de marzo, a las 10 de la mañana, remate por Lisandro Medina, de los terrenos del nuevo pueblo Belén, en el Partido del Pilar, a los costados de la estación Escobar. Ferrocarril de Buenos Aires y Campana".  Este acontecimiento comercial, realizado en el año 1877, fue el puntapié inicial que permitió el asentamiento de las primeras familias y el posterior poblamiento del pueblo de Belén .

El poblamiento del pueblo de Belén y el flujo inmigratorio

Aquel acontecimiento comercial dio lugar a asentamiento de nuevas familias en su mayoría italianas producto de la gran inmigración europea que irrumpió en el país a fines del siglo XIX. La península itálica fue la que más aportó al fenómeno inmigratorio en donde más de dos millones y medio de ciudadanos de aquel país desembarcaron en el puerto de Buenos Aires. Familias enteras se fueron instalando en las distintas provincias argentinas, aunque las más beneficiadas fueron las de Santa Fe, Mendoza, Córdoba y Buenos Aires, donde no hubo pueblo que no haya recibido contingentes inmigratorios. La comunidad hispánica recién tomó vigor a partir de las primeras décadas del siglo XX, aunque nunca llegó a superar a los de origen itálico.

El pueblo de Belén no fue ajeno a ese fenómeno humano, es tan así que los primeros compradores de terrenos del “Nuevo Pueblo de Belén”, cuando el remate de 1877, fueron en su mayoría de origen italiano. Sus apellidos peninsulares se hicieron notorios cuando el Censo de 1895 (tercer censo nacional), pioneros en el desarrollo futuro del pueblo de Belén.

Durante aquel empadronamiento, muchas de esas familias ya eran parte activa de la sociedad escobarense de entonces, a tal punto que ya contaban con la Sociedad “Italia” de Socorros Mutuos”, fundada en el año 1889, a solo doce años del nacimiento del pueblo, considerara primera entidad mutualista y social del lugar.

Desde la creación del pueblo en 1877 hasta 1895, muchos de esos inmigrantes habían llegado al país con sus respectivas familias y, fueron sus hijos, muchos de ellos ya nacidos en esta tierra, quienes durante las primeras décadas del siglo XX comenzaron a integrarse en infinidad de lazos matrimoniales con las hijas e hijos de las antiguas familias criollas del lugar. En Escobar, esos datos se hacen visibles en las actas matrimoniales registradas en los dos primeros libros parroquiales archivados en la iglesia de nuestra ciudad, cuya existencia data del año 1887.

El Censo de 1895, realiza un empadronamiento general de todos los habitantes de la zona urbana y rural del pueblo de Belén, donde se detallan: nacionalidad, edad, estado civil (esposa, hijos) y oficio del jefe de la familia. Entre los criollos encontraremos estancieros y criadores con tierras propias. En cambio los inmigrantes (italianos, vascos, españoles, franceses) aparecen como chacareros y tamberos, en su mayoría arrendando campos. También son inmigrantes los que ejercen los oficios de artesanos, labradores, empleados y cocheros, incluso algunos están anotados como peones de estancia, actividad más bien desarrollada por los nativos del país. En el ítem comerciantes, se destacan los italianos, en su mayoría atendiendo almacenes de ramos generales, generalmente circunvalando la estación.

Familias empadronadas en aquel censo: Biglieri, Fiorito, Chiarella, Andreotti, Dell´Acqua, Sapadaccini, Sassano, Satriano, Peirano, Giangrecco, Asborno, Crossa, Martino, Larghi, Lucciani, Buffoni, Scandroglio, Spena (Spen), Lucatelli, Bardessono, Oberti, Baglivo, Denegri, Barbagelata, Marconi, Del Prá, Lambertucci, Búccolo, Navone, Pinasco, Casarini, Santoro, Ghezzi, Gatti, Zacardi, Ferrari, Martelli, Pernigotti, Cravea, Granado, Sartori, Stía, Lorenzi, Gugliotella, Melidore, Lalli, Gnemmi, Dussi, Gamba, Leme, Cappello, Gallo, Guerrini, Tegaldo, Valeriano, Pizzani, Bolzán, Blois, Rossi, entre otras.

Dentro de las familias francesas estaban los Odeon, Devaud, Marín, Burdet, Willermet y Lambert. Siguen las españolas como Abal, Alonso y Larrandá, nacionalidad que intensificó su llegada a partir del año 1905, en donde comienzan a integrarse muchas pertenecientes a las provincias vascongadas.

Este fenómeno continuó en crecimiento hasta el año 1914 y, se congeló con el inicio de la Primera Guerra Mundial, conflicto que cortó abruptamente la llegada nuevos contingentes de europeos. Durante aquel lapso de tiempo nuevos apellidos se fueron sumando a los registrados en 1895, cuyos nombres se harán notorios en los posteriores empadronamientos. En 1920 lo hará la comunidad japonesa que se integró a la actividad floral. A fines de la década del cuarenta lo hicieron los portugueses, dedicados a la explotación hortícola y, a fines de los sesenta lo hará la comunidad boliviana, quinteros en su mayoría, quienes trabajan la tierra en calidad de arrendatarios o medianeros.

La comunidad italiana tiene tres momentos históricos de llegada al país: El primero se desarrolló durante la Gran Inmigración de fines del siglo XIX, que se mantuvo con sus altibajos hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914. El segundo momento se inició a partir del año 1920, luego de finalizada aquella conflagración mundial y, el tercero hizo eclosión luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial en 1945.

Antigua parroquia de madera

La iglesia parroquial                     

Doña Eugenia Tapia de Cruz, profesaba una gran devoción al niño Jesús, razón por la cual denominó como "Belén" al flamante poblado. Este profundo sentimiento de amor, también fue tenido en cuenta cuando se construyó la primera Capilla de madera, que dependía de la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar. La Capilla fue bendecida el 25 de diciembre de 1887, por Monseñor Aneiros, Obispo de Buenos Aires, quien bautizó al templo con el nombre de Belén y lo colocó bajo la advocación del Niño Jesús.

El 1º de agosto de 1890, fue elevada a la categoría de Parroquia, pero por un error involuntario se la denominó como de "Nuestra Señora de Belén", en lugar de "parroquia de Belén". Para corregir esta confusión, don Pedro Celestino Cruz (hijo de Eugenia Tapia), con fecha 20 de noviembre de 1896 elevó una nota al Arzobispo de Buenos Aires para solicitarle que “tome providencia del error”. Esto hizo que se volviera a la denominación original de " parroquia de Belén". En el año 1920, ya con el poder de Vicaría, ejerce jurisdicción eclesiástica sobre los feligreses de los pueblos de Garín, Matheu e Ingeniero Maschwitz. En el año 1963, la denominación de “parroquia de Belén” fue reemplazada por el nombre de "parroquia de La Natividad del Señor".

LA CIUDAD DE BELEN DE ESCOBAR

En cuanto a la denominación de Belén de Escobar, la encontramos en artículo publicado por el Dr. Enrique Claudio Cappello, que expresaba lo siguiente: "...en el nombre de Partido de Escobar y, del pueblo de Belén se conjugan personajes históricos, accidentes geográficos, asociaciones religiosas, vías de comunicación y la devoción de la creadora de la ciudad. Es por eso que la dualidad de los nombres se manifestó inveteradamente. Por un lado, la autoridad religiosa y el ministerio de gobierno, seguían designando, al pueblo, en los actos canónicos y notariales, con el apelativo de «Belén»; en cambio, la municipalidad y el ferrocarril, lo hacían con el nombre de «Escobar», problema que fue resuelto mediante la  Ley 6.379, sancionada el 30 de octubre de 1960, por la que se declaró al pueblo de Belén, estación Escobar, como ciudad de «Belén de Escobar», unificándose en un solo nombre los dos apelativos...".

Y para concluir es importante decir que Belén, es la denominación castellana de la voz hebrea “bethlehen”, que deriva de “beth”, casa y, “lehem”, pan. Si, como seres de fe, creemos en el “pan consagrado”, podemos concluir diciendo: que el nombre de nuestra ciudad “Belén”, tiene una connotación profundamente cristiana, porque nos habla del símbolo máximo de esa fe: que es la transformación del pan en «el Cuerpo de Cristo».

EL ESCUDO DEL PARTIDO DE ESCOBAR

Antecedentes de su creación

El 22 de agosto de 1960, mediante Ordenanza Municipal, se instituyó el escudo oficial del partido de Escobar, durante la administración del intendente Antonio Lambertuchi, en base a un trabajo presentado por el artísta plástico Julio César Sergiani, al resumir en cada elemento los motivos que representan a la historia y a la riqueza natural de nuestro partido.

Elementos que componen el Escudo

El mismo responde al formato español de cantos superiores en ángulo recto y redondeado en su parte inferior.. Esta dividido en cuatro cuarteles o campos con fondos celestes y blancos, sobre los que descansan los elementos o  blazones simbólicos que hacen a la historia y al progreso de este municipio. Sus contornos o lados están bordeados de laureles, los que, en su parte superior, sostienen "un horizonte celeste y blanco donde descansa el sol naciente", elementos indiscutibles de nuestra nacionalidad y, que se unen en su base, sosteniendo un pergamino que contiene una frase de Domingo Faustino Sarmiento: "Si no ha de vivir la autonomía municipal. cerremos el salón y hagamos la farsa de las institucines".

En el campo superior izquierdo se resalta una "estrella mayor" que simboliza a "la estrella de Belén, cuyo nombre lleva el pueblo principal del partido". De ella salen "cuatro rayos de luz" que llegan hasta "cuatro estrellas menores" que simbolizan a los cuatro pueblos que completan al partido  de Escobar: Garín, Matheu, Ingeniero Maschwitz y Maquinista Savio.

En el campo superior derecho se grafica un "morrión de granaderos a caballo", en reconocimiento a los granaderos Juan Mateo y Luis Antonio Gelves, nacidos en la Cañada de Escobar. También "el casco del conquistador", que representa a cinco integrantes de la expedición fundadora de la ciudad de Buenos Aires: Juan de Garay, Pedro de Sayas y Espeluca, Hernando de Mendoza, Juan de Garay "el Mozo" y Alonso de Escobar (que dio nombre a la zona), primeros agraciados con "suertes de estancia" (campos) en este territorio bonaerense. 

En los dos campos o cuarteles inferiores se simbolizan las riquezas naturales de esta región. "la floricultura, la fruticultura, la horticultura y la madereda". Los cuatro cuarteles están hermanados por el perímetro de la provincia de Buenos Aires que contiene en su seno el contorno del partido de Escobar.

Bibliografía consultada: "Historia de los pueblos del partido de Escobar"  de Juan Pablo Beliera. Editado por la Municipalidad de Escobar e impreso en el Congreso de la Nación Argentina en el mes de septiembre de 2001  

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ASPIRANTES NAVALES. PROMOCION 14. ESCUELA DE MECANICA DE LA ARMADA

Esta obra, es un trabajo de investigación del historiador y genealogista Juan Pablo Beliera, integrante de Promoción 14 de Aspirantes Navales de la Escuela de Mecánica de la Armada, retirándose del arma como s/oficial segundo en el año 1974.

 

La misma se constituye en un relato de vida de un grupo de jóvenes, quienes en los comienzos de los años sesenta se propusieron, casi sin saberlo, en dar el paso más importante de sus vidas, ingresar a la Armada Argentina, sin siquiera imaginar la hermosa aventura que esa decisión conllevaba, al capacitarse técnica y moralmente en una de las instituciones más prestigiosas en la formación del personal subalterno: la Escuela de Mecánica de la Armada y, dar lo mejor de sí, en sus carreras militares. Hoy, después del tiempo transcurrido, quieren dejar testimonio de aquellos primeros pasos, guardando en sus corazones el orgullo de haber sido parte activa de aquella institución naval y, haber tenido el privilegio de tripular el buque escuela de la Marina de Guerra: la Fragata ARA «Libertad» en su viaje inaugural en año 1963.

 

Es el relato de treinta y nueve jóvenes argentinos que fueron capacitados como hombres de bien, para recorrer como suboficiales cada destino que la Armada les indicaba, entregando los mejores años de sus vida a una institución de la Patria a la que amaron de verdad sin ninguna clase de cuestionamientos.

 

Hoy todo es recuerdo, remembranza de lo vivido, quedaron atrás aquellos primeros años de estudio en la Escuela de Mecánica, sus primeros embarques en la histórica fragata «Presidente Sarmiento» y, finalizar su capacitación embarcados en la fragata «Libertad» y, haber tenido la oportunidad de navegar otros mares y conocer otros cielos.

 

Muchos llegaron a culminar sus carreras como suboficiales mayores, marcando un rumbo y un quehacer en la Armada Argentina. La Marina Mercante también contó con la capacitación de varios de estos hombres, quienes llegaron a ocupar la categoría de Jefes de Máquinas. La Fuerza Aérea Argentina también tuvo como integrante a uno de estos suboficiales, el que como piloto aviador civil integró el legendario «Escuadrón Fenix», de destacada trayectoria cuando la Guerra de Malvinas. Otros se sumaron al medio civil, realizando diversas actividades en empresas industriales, editoriales o de servicios, incluso en la política, ocupando muchos de ellos cargos de relevancia en sus correspondientes funciones.

 

 Todos, en conjunto, fueron dejando bien alto su orgullo como profesionales y técnicos formados en las aulas de la prestigiosa Escuela de Mecánica de la Armada, haciendo honor al emblema grabado en el escudo de dicha institución naval: «Lealtad y Eficiencia».